Inteligencia Artificial

Inteligencia Artificial

A lo largo de la historia, hemos observado como los avances tecnológicos y científicos buscan facilitar y mejorar la vida de las personas. No obstante, ha sido en los últimos años que el crecimiento de esta industria ha aumentado de manera exponencial, por lo que son cada vez más comunes y de mayor impacto en nuestro día a día, las aplicaciones que la tecnología desarrolla.

Un asistente de voz, una caja que cobra, un robot con quien platicar, eran situaciones y herramientas que en el imaginario de hace 40 años se veían como un escenario bastante lejano, por no decir, casi imposible. Actualmente, en la era digital  es posible conocer la ubicación en tiempo real de alguien, el reconocimiento de imágenes (cuando Facebook te identifica en una foto que subió alguno de tus amigos), así como realizar traducciones automáticas, por mencionar algunos. Estas y muchas otras herramientas han sido posibles, en gran medida, por los aportes que ha traído la Inteligencia Artificial, una rama de las Ciencias de la Computación que ha cobrado suma relevancia en la última década.

Definir qué es y qué abarca la Inteligencia Artificial resulta un poco difícil pues el término se ha usado indiscriminadamente para describir el funcionamiento de tareas, que aunque usan diversas tecnologías, no se basan en la IA propiamente. De manera general, podemos describirla como el campo de estudio que se dedica a la creación de sistemas, programas y mecanismos capaces de realizar tareas y comportamientos que requieren de razonamiento para así efectuarlas tal y como las haría un humano. Dentro de sus aplicaciones podemos encontrar el análisis de grandes cantidades de datos, el procesamiento del lenguaje, la toma de decisiones, la identificación de imágenes sobre objetos y personas, la búsqueda de patrones o tendencias, entre otras más.

Uno de los subcampos de la IA que ha ganado mayor atención recientemente, es el Machine Learning, donde el objetivo es enseñar a la computadora a realizar tareas específicas con la ayuda de algoritmos para encontrar patrones a partir de una gran base de datos. Así mismo, existen modelos de redes neuronales, que, como su nombre lo indica, imitan el funcionamiento de las neuronas de un ser humano. Éstos buscan ejecutar ejercicios de alta complejidad, tal y como se aplica en el aprendizaje profundo, una “técnica que utiliza dichas redes para realizar, por ejemplo, tareas de clasificación”.

Aunque todas estas innovaciones no suenen extrañas y de un futuro muy lejano, en realidad podemos verlas en acción desde el siglo pasado. Desde los sectores manufactureros que utilizan máquinas automatizadas para ensamblaje de piezas, hasta los más actuales asistentes de voz como *Siri, Alexa* o *Cortana* que intentan hacernos la vida más fácil. En otras áreas como la agricultura se han desarrollado “tecnologías para diagnosticar oportunamente enfermedades en cosechas”, así como en el ámbito de la medicina se han creado “sensores de bajo costo y ambientes virtuales que buscan transformar, prevenir y tratar enfermedades de alto riesgo como cáncer, obesidad, hipertensión y diabetes”.

El gremio empresarial es otro grupo que ha visto los beneficios de la IA de manera abundante. Desde las app’s que utilizamos a diario para organizar nuestras tareas, así como aquellas que requerimos para desplazarnos, para hacer compras  y hasta para vender lo que ofrecemos. Éste último, es uno de los departamentos que más productividad ha logrado gracias a la tecnología de la IA, pues logra conectar los servicios de las pequeñas, medianas y grandes empresas, con todos aquellos que las necesitan sin necesidad de encontrarse en un mismo espacio geográfico. De hecho, existe un estimado de que “el valor del mercado mundial de la IA será de al menos 126 mil millones de dólares estadounidenses para el 2025”.

Como podemos observar, las consecuencias de la Inteligencia Artificial, así como de las tecnologías en general, han impactado en la vida diaria de diferentes sectores de la sociedad, en su mayoría para bien y mejora de nuestras vidas. Sin embargo, muchas de estas tecnologías y aplicaciones aún son muy caras, por lo que sólo unos cuantos tienen acceso a ellas. Por otro lado, muchas de las prácticas que pueden llevar a cabo estas innovaciones enfrentan dilemas éticos y legales, como la invasión a la privacidad, o la responsabilidad frente a un accidente (si un coche automatizado atropella a alguien, por ejemplo). A nuestro parecer, el próximo paso para el ámbito de la ciencia y tecnología es, además de seguir impulsando los proyectos para mejorar nuestras vidas, impulsar el desarrollo científico en las áreas más necesitadas y que poseen menos recursos, a la par de buscar soluciones para sus actuales problemas.

Todas las fuentes consultadas:

https://www.foroconsultivo.org.mx/INCyTU/documentos/Completa/INCYTU_18-012.pdf

https://cleverdata.io/que-es-machine-learning-big-data/

https://www.salesforce.com/mx/blog/2017/6/Que-es-la-inteligencia-artificial.html

http://www.comoves.unam.mx/numeros/articulo/2/la-inteligencia-artificial-hacia-donde-nos-lleva